Cuando arribaste al
Universo
eras reina con humildad
de plebeya
tierra, madre por
excelencia un bello rey del espacio
sació su amor en tu
vientre apasionada ovulaste para él
dando a la luz múltiples
especies.
Tus pechos morenos no se
cansan
de amamantar con dulzura tu
vientre fértil no se agota
de dar a luz nuevos hijos
te besa el mar de mañana
para refrescar tu frente más
tarde el sol te acaricia
entregándote su aliento.
Tierra, como buena madre atesoras
sus ofrendas
para dar vida a la vida
el mar con sus besos de
agua y la sal que te enriquece
el sol con manos
ardientes amante entibia tu cuerpo.
No es liviana la pasión
que ellos por ti sienten
te aman y admiran el
sacrificio que haces por tus hijos
los que también son sus
hijos
tierra, madre por excelencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario