Crecen en las llanuras, en las montañas
en esta larguísima bota de tierra
dibujan el paisaje con verde y oro
escriben poemas naturales de amor.
Inclinanse bajo la lluvia y el viento
que desgarran sus ramas y su follaje
y se llevan la tierra de sus raíces
dejándolas desnudas de hambre y sed.
Son largas saetas verdes hacia el cielo
trazos de oro de un maestro pintor
ellos son milagros de la creación.
Solo uno creó arboles. ¡No fui yo!
protejamos los arboles del mundo
aunque nos juguemos la vida intentando
a que sea más que una pàsion desmedida
agresiva, inmediata,compulsiva.
Unamos en torno al mundo nuestras manos
como si fuera una cadena de acero,
de gran ternura muy fuerte y resistente
por los arboles ,la vida, y por DIOS.

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