(Cecil Reiman-Chileno)
Quieto, mudo en el patio
estaba el señor don árbol,
silencioso y muy gallardo,
mientras le mira un muchacho,
queriendo pasar
un rato
y así hacer su
tarea,
de una forma placentera
lo que quería ese chamaco.
con su cuaderno en la mano,
lo que el profesor
le pidiera.
Con su mente embotada
bajo la sombra de un quillay,
en esa entrevista especial
este mocoso pensaba,
quien sería su entrevistada.
Con un cuaderno en la mano,
pensaba aquel muchacho
ya duro trabajo tendría,
pues nadie ayudarle quería
para que se hiciera el trabajo.
Mientras estaba cavilando
una voz lejana contestó,
el personaje puedo ser yo.
Me presento, soy el Quillay
por esto no te riáis,
soy un árbol muy anciano,
si me cortáis veréis mis años
en cada rodela de mi tronco,
fui importante en un tiempo,
y muy útil a los aldeanos.
Hacían jabón de mi corteza
también champú
de mis hojas,
a los hombres les di sombra,
doy calor con mi madera
no quiero verme en la hoguera
por eso es que yo prefiero
dijeras al mundo entero
cuidar la naturaleza,
que es la mejor de las ciencias,
te lo aseguro muchacho.
Cuidemos
nuestro planeta,
también quien nos da la vida,
el aire que tú respiras,
ya que todo nos afecta,
el agua de nuestros ríos
de los cuales nos nutrimos.
De que lo que siembras, cosechas
árboles, y
seres vivos,
Lo que te pido querido
Cuidemos nuestro planeta.

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